La primera vez da respeto, y es normal. Casi todo lo que preocupa se resuelve en la consulta, así que empieza por ahí: es corta, no compromete a nada y sales sabiendo precio, tamaño y sesiones.
Qué traer a la consulta
- Referencias de lo que te gusta, y también de lo que no.
- Una idea de la zona, aunque no sea definitiva.
- Si tienes otros tatuajes cerca, enséñanoslos: la pieza nueva tiene que convivir con ellos.
El tamaño importa más de lo que parece
Con los años la tinta se expande un poco bajo la piel. Un diseño con mucho detalle en muy poco espacio se emborrona: por eso a veces te recomendaremos subir un par de centímetros. No es por cobrar más, es para que dentro de diez años se siga leyendo.
Una buena regla: si el diseño no se entiende a dos metros, es demasiado pequeño para tanto detalle.
El día de la sesión
- Come bien antes de venir. Con el estómago vacío es más fácil marearse.
- Duerme y no bebas alcohol la noche anterior: la piel sangra más y la tinta entra peor.
- Ven con ropa cómoda que deje la zona a mano.
- Si te encuentras mal o tienes la piel irritada en la zona, avísanos y movemos la cita.
¿Duele?
Depende de la zona y de cada persona. Antebrazo, hombro o muslo suelen ser llevaderos; costillas, pies y codos, menos. Te avisamos antes y paramos cuando lo necesites.